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Por falta de tiempo y por razones personales seguiré escribiendo en el blog de manera esporádica.

viernes, 12 de julio de 2013

Lo que se cuenta del cerro Cabezón

Siguiendo con la pluralidad de los temas que he tocado en este blog, paso de nuevo a una de los más interesantes “las leyendas e historias de Tlatlauquitepec” y en este caso del símbolo por antonomasia de nuestro pueblo: el cerro Cabezón.

Cerro Cabezón hace 20 años más o menos.

La peña del cerro Cabezón con una altura de 2930 m.s.m y levantándose frente al centro de Tlatlauquitepec, es sin duda junto al ex convento e iglesia de la Asunción y el zócalo, lo más representativo, tanto que se refleja en el glifo dado a Tlatlauquitepec desde la antigüedad.


Cerro Cabezón frente al zócalo de Tlatlauquitepec.


En los años 50´s el arqueólogo José García Payon exploro la cueva llamada “De Olinteutli”, encontrando 2 esqueletos humanos, cajetes, 2 ídolos pequeños y un centenar de navajas de obsidiana, que según unas fuentes, parte de estos se hallaban en manos de la preparatoria (algunos lo nombran como centro ceremonial gracias a esto, aunque también pudo hacer de sepulcro).



Ya con la llegada de los españoles a México y la conquista de este por las armas, vino la conquista espiritual, encargándose los franciscanos de Tlatlauquitepec y la región, Hubo la necesidad de ir implementando, cambiando, transformando, adecuando las tradiciones de los antiguos mexicanos para darles el revestimiento de la nueva religión impuesta por los invasores y sucedió que, esta conquista espiritual prosperó de tal modo que, en la segunda década del siglo XX desde México salía una tradición para el mundo: el culto a Cristo Rey. La bula del papa Pío XI Quas Primas decretó esta festividad para ser celebrada en la Iglesia universal, esto sucedió el 11 de diciembre de 1925. El México Católico generaba de este modo una segunda fiesta para todo el mundo, una, establecida por la tradición de las apariciones de Guadalupe y fijada el 12 de diciembre, la otra, la Realeza de Cristo, se estableció para el domingo anterior al primer de Adviento, marcando con esto la conclusión del año litúrgico. 

Nuevo Cristo rey el 28 de noviembre de 2016.


En el cerro Cabezón también se construyó un monumento a cristo rey (desconozco el año), que como lo marca la historia, en un día tormentosos fue tocado con un rayo y destrozado al momento.

* Restos del Cristo rey hace algunos años.

Otra perspectiva de esa época.
Ya  sin los resto y con los pésimos grafitis.



Se sabe que entre los años 1913-1914 hubo una batalla entre federales bajo ordenes de Joaquín Jiménez castro y fuerzas contrarias a Huerta, que la llevaron hasta el cerro (llamada “Batalla del cerro Cabezón”), de cuya batalla halle constancia en el periódico “The Mexican Herald” de 1914.

A estos hechos se le une las leyendas e historias, una de las más antiguas dice: En este cerro se encuentra una gruta, que según la tradición era el retiro y refugio del Tecuhtli "Ollinteutli", quien tenía dominio sobre parte de los pueblos de la región, en este cuando desea congregar a las autoridades de estos pueblos, para darles órdenes verbales, mandaba a encender en la cima una enorme fogata que era el símbolo convenido.


Escudo de Tlatlauquitepec, el cerro Cabezón presenta las llamas de fuego de la leyenda.

El cerro tiene manchones blancos (cuando estas en su base no son muy visibles y que posiblemente sean coloraciones de la misma piedra), que según se cuenta tienen diversos orígenes uno de ellos nos lo cuenta la siguiente historia: de niña me contaron que al pie del cerro Cabezón, donde se ve de color blanco, cada 4 años se abre una puerta o cueva mágica. En una ocasión unos pastores o leñadores, se encontraban cerca de este lugar, cuando uno de ellos accidentalmente o por curiosidad entro en la cueva, encontrando muchas frutas y plantas comestibles; en el interior dio muchas vueltas y cuando quiso salir, no encontraba la entrada a la cueva. Mientras en su casa después de varios días sin saber de él, sus familiares hacían los preparativos de su velorio, pues pensaban que se lo habían comido los coyotes que en esa época abundaban por esos rumbos. Paso un día buscando la salida hasta que la encontró y se dirigió a su casa, pero al llegar, se sorprendió pues estaban haciendo el rosario por su cabo de año y al preguntar de quien era el cabo de año le contestaron que de él, pues tenía un año de desaparecido y él les contó lo sucedido.

De rojo el área de la cueva y de negro el manchon blanco.


Las mismas machas blancas resultaron según una historia más reciente de la caída de una mujer joven, la cual en unas versiones entro a la cueva y se volvió loca, con lo cual se dirigió a la cima del cerro y se lanzó al abismo del mismo, atorándose en unas ramas o piedras que sobresalían sus ropas; según otra versión la joven era estudiante de la escuela normal de Tlatlauquitepec, que en una visita que realizo a la cima perdió el equilibrio en la orilla de cerro, ocasionando su muerte y consecuente la mancha blanca.

Otras leyendas que involucran un transcurso del tiempo diferente dentro de las cuevas del cerro Cabezón y fuera de estas, también han sido plasmadas en libros, como la siguiente: Desde tiempo inmemorial, ha sucedido que la audacia de algunos de los habitantes de Tlatlauquitepec, los ha conducido a sufrir experiencias, que en ocasiones no han sido del todo gratas, y más aún cuando han pretendido explorar el interior del cerro Cabezón.

Miguel y Fátima eran dos jóvenes que desde hace varios meses habían iniciado una relación de noviazgo. Por ser Tlatlauquitepec a principios del siglo XX un lugar muy pequeño, al no haber muchas actividades que realizar; por las tardes la pareja acostumbraba sentarse en una tabla colocada sobre dos piedras situada frente a la casa de Fátima. Desde ahí se apreciaba perfectamente la enorme figura del cerro Cabezón.

En una ocasión la pareja de jóvenes platicaba como de costumbre, y surgió el tema de la existencia de cuevas en la base del “Cabezón” y de la desaparición misteriosa de varias personas que se atrevieron a entrar en ellas.Así que pensaron que sería muy divertido investigar, lo que realmente existía en el interior de las grutas, y sin pensarlo más acordaron llevar a cabo esta abertura el domingo siguiente.

Llegado el día, la pareja partió hacia su destino, ambos provistos de morrales dentro de los cuales pusieron comida y parafinas. Después de un largo rato, llegaron a la base de este imponente mole, buscaron una caverna que les pareció interesante y se adentraron en ella.
Caminaron aproximadamente unos 600 metros, estaba muy oscuro, pero de pronto, escucharon un ruido, que parecía ser una corriente de agua. Intrigados apresuraron el paso, después de avanzar otro trecho más, sintieron que el torrente estaba muy cerca, se oía muy potente, como si parte del mismo mar se hubiera trasladado hasta ese sitio.

Ayudados por sus lámparas rústicas, que en la inmensidad de aquellas grutas, apenas si lograban penetrar aquella oscuridad infernal. Siguieron su camino y de pronto, ambos sintieron una sensación extraña, como si alguien los observara, se quedaron parados unos instantes y cuando iban a dar el primer paso para continuar su búsqueda, una horripilante carcajada se escuchó en toda la gruta. Era de un ser que no pudieron ver.

Después de esta espeluznante escena, llenos de miedo, retrocedieron algunos pasos, momento en que Fátima resbaló y cayó en el abismo. Miguel al querer salvarla, sólo alcanzó a quedarse con un mechón de cabello de su amada Fátima. El joven enloqueció al instante y no fue sino hasta varias semanas después que pudo salir de la cueva, los habitantes que habían estado buscándolos, observaron horrorizados como Miguel se había transformado en un venerable anciano, con el cabello totalmente blanco y su rostro desfigurado, lo que daba una idea de los horrores vividos en los últimos días.

Miguel a los pocos días murió, jamás se supo lo que vivió allá adentro, sin embargo en algunas noches de los años siguientes, los habitantes dicen haber visto a la pareja tomados de la mano, por los alrededores del cerro Cabezón, los que entre sollozos provenían a todos los que lograron escucharlos, sobre el peligro de entrar a las grutas. Sus familiares preocupados por esta situación, pidieron al sacerdote del lugar, que realizara un novenario de misas rogativas por el alma de Fátima y Miguel, lo que permitió que sus espíritus finalmente descansaran en paz.

Por ultimo un miembro del grupo “Las leyendas de Tlatlauquitepec” nos comparte una historia, que demuestra que el cerro Cabezón no es zona ajena a las apariciones de fantasmas, y dice así: una historia que me contaba mucho mi bisabuelo era que cuando el era joven, iba a cuidar borregos o cortar leña por Tepehican, y en el camino (supongo que es por la z) de regreso a Atalpa, lugar de donde es mi familia, se aparecía una niña que le pedía a las personas que pasaban por allí, que cargándola en la espalda la llevaran o la acercaran al pueblo, pero les decía que no debían voltear, obviamente la gente aceptaba y la llevaban, pero a medio camino les ganaba la curiosidad y volteaban, viendo con horror que lo que llevaban cargando en la espalda era una enorme serpiente y no la niña.



  • Historia compendiada del Estado de Puebla. de Enrique Cordero y Torres. 
  • Leyendas y Mitos de Puebla del maestro Salvador Mómox Pérez. 
  • Investigaciones recientes en el área Maya: XVII Mesa Redonda, Sociedad Mexicana de Antropología, Volumen 4. 
  • Angel Vicencio. 
  • Victor Daniel Aguilar Soto. 
  • Cristina Guerra. 












    3 comentarios:

    1. yo he hido al cerro y no pude hallar las cuevas que bueno por que sino quien sabe km hubiese pasado .. lo que si encontré fueron dos montículos de piedra como en forma de pirámides, pienso que por su forma y el tipo de piedra fueron pirámides por que no es piedra sacada recientemente. Están en línea.. en las faldas del cerro rumbo a teziutanap.. seria bueno que un arqueólogo o paleontólogo les fuese a dar un vistazo... serian de gran relevancia no creen ?

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    2. Yo recuerdo haber ido a Tlatlauqui cuando tenia unos 13 años y desde lejos se observan dos cuerpos pendulando en el cerro, al preguntar a los de ahi, me comentaron que eran los cuerpos de unos turistas canadienses que trataron de escalar el cerro
      pero se quedaron colgando por que no los pudieron rescatar de ninguna manera, esperaron a que las cuerdas o los cuerpo en descomposición cayeran, tal vez alguien recuerde esto, yo soy de tampico

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    3. yo fui a lacueva cuando teníaa 17 años con un amigo a la que señalan con un círculo rojo cuando ingresamos semi agachados con uno pedazos de madera que se conoce como ocote y dimos una vuelta casi a 180 grados hacia la izquierda continuamos con otra vuelta a la derecha y encontramos un roca de aproximadamente 400 kgs la cualparecia como si estuviera tapando alguna entrada continuamos mts mas y llegamos al un túnel donde nos podíamos parar bien pero los ocotes o anorchas se empezaron a apagar consideramos que era por falta de oxigeno y regresamos lo mas rápido pues también nos dio un poco de temor lo que pudiéramos encontrar mas adentro

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