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Por falta de tiempo y por razones personales seguiré escribiendo en el blog de manera esporádica.
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martes, 6 de mayo de 2025

Tlatlaquitepec según Eduardo Merlo


Eduardo Merlo es un arqueólogo y comunicador poblano muy conocido. En 1995 publicó su libro La Sierra Mágica, editado por el gobierno de Puebla. Lo compré con gran entusiasmo, pero la verdad es que deja mucho que desear: no profundiza en investigaciones más allá de lo superficial y se limita a pueblos ya conocidos y famosos. En este trabajo, solo rescato lo que menciona sobre Tlatlauquitepec.

Fotografía del libro

 

TLATLAUQUITEPEC

Quizá sea uno de esos pueblos agradables a primera vista. El largo nombre alude a las concentraciones de óxido de hierro, que tienen los cerros circundantes, sobre todo el más inmediato, que así se llama. Tatlauqui, significa simplemente: "rojo", y tepec: "cerro": "En el cerro rojo".

Su ubicación es inmejorable, realmente constituye un punto de convergencia de caminos, lo que le ha dado a través del tiempo la importancia que ostenta. Los totonacos se establecieron en las estribaciones del "Cerro Rojo", atalaya o mirador natural, que domina, en días despejados, hasta la costa.


La expansión de los nahua-chichimecas del Altiplano, llegó hasta estas tierras, desplazando hacia la zona costera a los anteriores habitantes. Los toltecas organizaron una especie de estado tributario, mismo que fue aprovechado por los tenochcas y acolhuas vancoction, hajo de quienes quedó sujeta la cabecera a partir de 1440 y hasta la curiquista eunpes


Los españoles conquistaron el área en 1524, estableciendo la encomienda al conquistador Jacinto Portillo, quien alcanzaría fama cuando renunció a todo e ingresó como franciscano, conocido como "Fray Cintos".

El primer convento seráfico en la Sierra fue el de Santa María Tatlauquitepec, establecido alrededor de 1530, de donde se inició la evangelización formal de esta zona de la Sierra. En el ámbito de tan afarmado monasterio, vivieron insignes predicadores y pensadores, como Fray Andrés de Olmos.

Todavía hoy persiste el convento, enorme, con su templo de gran atrio, muros lisos y austeros, tejado enorme. El interior fue absolutamente modificado en el siglo pasado, colocándose un artesonado distinto al original en calidad y belleza, aunque agradable

El claustro es de arcos rebajados y muy sencillo. Conserva todavía alguna ropa talar de calidad.

La población es más o menos regular en su parte central, destaca la plaza de armas muy arreglada, con sus portales, el templo votivo y la presidencia municipal. Tiene un local para el mercado regular que es pequeño, sólo los martes, como si alguien pronunciara un conjuro, aparece el gran día de tianguis, todo el pueblo es lugar de compra-venta. Las mercaderías, artesanías e implementos agrícolas, así como ganado y hasta camiones, se ponen a la oferta y la demanda.

Tlatlauqui es más un centro comercial que turístico, sin embargo ofrece al visitante el atractivo de su propia arquitectura vernácula y algunos servicios, aunque poca comodidad.

Fotografía del libro




Fuentes:

M, E. (1995). La Sierra Magica (1.a ed.). Gobierno de Puebla.




sábado, 14 de febrero de 2015

El Tláloc de Tlatlauquitepec




La ubicación del altepetl de Tlatlauquitepec, lugar donde se recolectaban los tributos del calpixcayotl que encabezaba, ha sido ubicado por muchas personas de la región y aun el mismo cronista fallecido de Tlatlauquitepec en la zona arqueológica de los cerritos o “Tetelictic” en Teteles de Ávila Castillo; hipótesis no muy probable y que el propio arqueólogo Gerardo Cepeda Cardenas termina por derrumbar con las exploraciones que realizo en la década de los años 70's del siglo pasado, en el atrio de la iglesia de la Asunción, encontrando según sus palabras “ [...] un basamento piramidal de taludes inclinados, los que por su inclinación y disposición nos hicieron inferir, que la pirámide principal debe haber tenido aproximadamente entre 60 y 70 metros por lado de base. Que estaba sólidamente construido, y que las piedras del talud estaban amarradas con cal y arena y descansaban sobre un núcleo de tepetate apisonado.” [1] También nos habla del monolito que actualmente se encuentra en el zócalo y en el cual nos centraremos en esta ocasión.

Lamina de la matricula de tributos referente al Calpixcayotl
de Tlatlauquitepec.


El descubrimiento del monolito:

Este monolito después de la conquista de Tlatlauquitepec y la posterior evangelización de la región, fue reutilizado como relleno o material para construcción en la iglesia, posiblemente igual que las piedras labradas con las que esta construido el convento. 

Piedra con la que esta construido el convento, diferente a la de las torres, bien careada
y posiblemente de origen en las construcciones prehispánicas.

Gerardo Cepeda Cardenas nos habla acerca del descubrimiento de la siguiente forma: “Cuando llegamos a Tlatlauqui, se acababa de recobrar, de un muro que había sido quitado de la sacristía de la iglesia, una pieza escultórica de la que se han encontrado otras similares en la región de los Tuxtlas.” [2]

Fotografía del monolito probablemente recién rescatado de la sacristía,
podemos ver como todos los detalles
eran más visibles, fotografía de Gilberto Aparicio Guerrero.
Imagen del libro, "Tlatlauquitepec provincia prehispanica del imperio azteca". 


Con todo lo anterior se me hace increíble como se dieron los trabajos de modificación del zócalo o plaza de armas en el años 2012, con maquinaria pesada (costaba ver como temblaban las casas), sin trabajo o siquiera supervisión arqueológica alguna; ¿que grandes descubrimientos se pudieron haber descubierto?, que ampliaran los que sabemos de Tlatlauquitepec.

Descripción: 

La escultura tiene forma de prisma rectangular acostado en uno de sus lados mas anchos, tiene en ambos lados tallados unos brazos y sus manos que sostienen lo que parecen ser navajas de pedernal o tecpatl; presenta también la talla del cuello a dos terceras partes del largo, que da paso a la cabeza.

Rasgos de Tláloc.

Lapida con las facciones de Tláloc, templo mayor, El universal. 

La cabeza tiene los rasgos comunes en “Tláloc”, dios de la lluvia y abundancia, siendo estos: "[...] una boca figurada por una banda de extremos vueltos hacia abajo (bigotera o labios), entre los cuales se acomoda una serie de colmillos figurados en varias maneras; [...]; más comúnmente, ojos representados por aros o por parte de aros (anteojeras); [...], la nariz formada por un relieve o una especie de torcimiento salomónico(nariz trensada, en este monolito ya no se distingue)." [3] Todo lo anterior lo podemos complementar con las cejas gruesas y un par de orejeras ya muy desgastadas.

Los colores nos ayudan a ver los rasgos de Tláloc ya desgastados por la lluvia.

Los colores nos muestran las facciones del rostro:
de morado las orejeras de gran tamaño, de azul los aros que forman los ojos,
 otro tipo de azul la bigotera y de rojo los colmillos
(del lado derecho la escultura esta más gastada que del izquierdo).
Los mismo rasgos del lado contrario.

Las navajas de pedernal posiblemente sean representaciones de los rayos como nos dice Ofélia Márquez Huitzil, “ Tláloc [...], es también el dueño de los rayos de fuego que acompañan a las tormentas, él y sus Tlaloques se representan portando estos elementos de fuego como cuchillos curvos de obsidiana con bordes de hileras de punta de pedernal, que hacen metáfora en su capacidad cortante, [...], o bien, porta un hacha roja con navajas de pedernal en la punta [...]. [4] 

Los elementos que forman sus rasgos, “ [...] se originaron a partir de dos serpientes enroscadas, que formaron los círculos de los ojos, cuyas fauces encontradas crearon la boca de Tláloc[...]. [5]

¿Quien es Tláloc?:

“Era la deidad de las lluvias fecundantes; con ellas regaba la tierra. También enviaba el granizo, los relámpagos, los rayos, y las tempestades del agua, así como el peligro que se corría de morir en los ríos, lagos y mar, o por causas relacionadas con el agua. [...] Es patrono del campo y la labranza, tanto como dueño de lo que en el se produce. 

Tláloc como agricultor con coa, códice Borgia, famsi.

Tláloc habita en el Tlálocan, un paraíso por el regido que se habita en las entrañas de la tierra, en medio de las montañas, y en el sur del inframundo. Su entrada se oculta entre las cuevas. A este lugar llegan quienes sufren una muerte relacionada con el agua, el frío y el rayo[...].” [6] 

Talóc se muestra asociado a un cerro del cual sale agua, códice Borbonico, Famsi.
Su culto estaba relacionado con los cerros, las nubes que se formaban en ellos y el agua que de ellos brota; de lo anterior digo, y son puras conjeturas mías, que probablemente estuvo relacionado locamente su culto al "tlatlauquitepetl" o "cerro cabezón", fuente de muchos manantiales y de la húmeda neblina.

Neblina y el cerro cabezón.

La posible interpretación del nombre Tláloc es, “pulque o licor de la tierra”, y se compone de: “tlalli”, tierra; y “octli”, pulque o licor.

El monolito en la actualidad:

Este monolito, único testigo que tenemos del antiguo altepetl de Tlatlauquitepec (se sumarían a el todas las piezas extraídas de la cueva de Olinteutli, de las cuales no sabemos su ubicación actual) se encuentra en mal estado, pues al estar más de 30 años a la intemperie y bajo nulo cuidado, se ha ido borrando su imagen, urge su resguardo en un lugar seguro pero accesible al publico.

Objetos encontrados en la cueva de Olinteutli, se supone en manos de
la preparatoria de Tlatlauquitepec, actualmente en paradero desconocido.
Monolito tumbado de su soporte por un automovilista, el 14 de noviembre
de 2011.







  1. Cepeda Cárdenas, Gerardo. Tlatlauquitepec provincia prehispánica del imperio azteca, Dpto. De Monumentos Prehispánicos, INAH. México, 1976. p 164.
  2. Ibíd, 165.
  3. Bonifaz Nuño, Rubén. Imagen de Tláloc, hipótesis iconográfica y textual. Coordinación de humanidades, Unam. México, 1996. p 17.
  4. Márquez Huitzil, Ofelia. Desdoblamiento de Tláloc, reflexiones sobre el repertorio iconografico de seler. Revista Tlaloc ¿que? # 1. Instituto de investigaciones estéticas, Unam. México, 2011. p 21.
  5. Olivier, Gilhem. Tláloc, el antiguo dios de la lluvia y de la tierra en el centro de México. Revista Arqueomex. Editorial raices. México, 2008. disponible aquí.
  6. Encinas Hernández, Ivon Cristina. Principales deidades del agua y sus festividades entre los mexica. Revista Tlaloc ¿que? # 1o. Instituto de investigaciones estéticas, Unam. México, 2013. p 25. 








lunes, 24 de junio de 2013

Los monumentos que debemos rescatar



La iglesia de la Asunción:





Cuenta con 482 años de historia (Clic aquíacá y aquí): en el siglo XVI fue testigo del paso de franciscanos, que llegaron a evangelizar la región; construida con manos indígenas de varios pueblos (Zacapoaxtla, Teziutlán, Mexcalcuautla, Chignautla, Ayotoxco, etc); levantada con piedra bien careada ( posiblemente esta formaba parte de construcciones prehispánicas, no así que las torres que son posteriores); su artesonado o zarzo, es de las partes mas antiguas que se conservan, fabricado de cedro procedente de Ayotoxco, muestra tres lazos dorados (símbolo franciscano), cuenta con un amplio atrio, cruz atrial (que posiblemente se encontraba en el centro del atrio y durante la revolución fue colocada en la cima de la portada para su conservación, sustituyendo la imagen de la patrona). 





Los números indican los lazos franciscanos.


Claustro del ex-convento.

Iglesia a principios-mediados del siglo XX.


Iglesia en la actualidad.


Cruz atrial.
Antigua fotografía que muestra una imagen de la Virgen de la Asunción en vez
de la cruz atrial.

Piedras de torre y piedras del convento.


La iglesia de la Asunción forma parte del convento franciscano, clasico por su claustro, de características únicas: por cada arco en la parte baja hay dos arriba y su construcción de cantera extraída posiblemente de las barrancas de Pezmatlán o de orillas del río Apulco, rodeado de las celdas de los monjes, que contrario a lo que creeríamos no habría mas de 2 o 3 habitándolo; aqui paso algún tiempo fray Andrés de Olmos (que vivió entre Hueytlalpan y Tlatlauquitepec). 


Claustro con arcos de cantera de Chignautla.


Comparación del interior en la primera mitad del siglo XX y en la actualidad.


Interior de la iglesia de la Asunción.

Interior de la iglesia de San Francisco en Puebla.

Poco sabemos de los años conventuales de Tlatlauquitepec, pues los archivos de estos se perdieron o bien se los llevaron los frailes al dejar el convento y pasar al clero secular la iglesia a finales del siglo XVI, aunque hace unos años se encontró en la biblioteca Lafragua de la Buap, un libro incunable que estuvo bajo el cuidado de estos franciscanos y que podría ser valiosa fuente de información. 


Incunable, con la palabra "Tlatlauquitepec" en rojo.


Muchos cambios a sufrido esta iglesia y convento, desde el cambio total del interior de su aspecto para asemejarse a la iglesia de San Francisco en Puebla, el cambio del piso de tarima ( como la parroquia del convento de San Luis Obispo de Toulouse en Huamantla) por uno de piedra de Santo Tomas (Traída desde puebla, varios ejemplos de esta podemos verlos en las iglesias de la ciudad de Puebla.), tanto así que se perdieron pinturas murales que seguramente había (como en el convento de Zacatlán, se encontraron algunas en forma de alabanzas a la Virgen de la Asunción) , adornos de plata y oro, etc.

Iglesia del convento de San Luis Obispo, Huamantla.

Alabanzas a la Virgen recién halladas.




Pintura mural del convento de Zacatlan.

Pintura mural del convento de Zacatlan.

Pintura mural del convento de Zacatlan.

Pintura mural del convento de Zacatlan.

Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús:


Esta iglesia alguna vez fue dedicada a San Francisco de Paula (devoción que fue muy difundida por el maestro de escuela José Miguel de Pazos Varela y Pesellín, quien financio la imagen de este santo y la iglesia), no se sabe por que cayo en desuso y quedo derruida, pasando varios años sin ocupar. Pasó a manos del gobierno y después fue vendida al cura Hilario Gonzales el 17 de abril de 1900, con el propósito de reconstruirla y dedicarla al sagrado corazón de Jesús (este mismo cura compro la imagen). Se sabe que la reconstrucción se inicia en 1920 y termino en 1922.


San Francisco de Paula, por Francesco Capella.



Sagrado Corazón de Jesús de Pompeo Batori.




En 1925 se pintan 8 murales: uno original de William Brassey Hole (no todas como se comenta en otras paginas) "la transfiguración" (aquí); "caída en el camino hacia el calvario", "oración en el huerto" de Heinrich Hofman (aquí), "la ultima cena",, "La cuarta revelación a Santa Margarita de Alacoque del sagrado corazón de Jesús " (No se sabe el autor original , pero en el templo de San Hipolito en la ciudad de México hay una pintura gemela, aquí ), "la resurrección", "Jesús trasladado al sepulcro" de Antonio Ciseri (aquí) y "la crucifixión", pintados por Luis Toral Gonzales (Pintor muralista de Zacapoaxtla, mismo que realizo el mural de la Batalla del cinco de Mayo en el Palacio Municipal de Zacapoaxtla.). 



Mural de 5 de mayo.

Mural de Santa Margarita de Alocoque.


Pintura hermana en la iglesia de San Hipolito.



Mural de la transfiguración.


La transfiguración de William Brassey.



Ultima cena.

Resurrección.

Mural del traslado al sepulcro.


Traslado al sepulcro de Antonio Ciseri.



Mural de la oración del Huerto.

Cristo de Getsemaní, de Hoffman.


Crucifixión.

Caída de Jesús, hacia el Golgota.



En 1955 sufrió un incendio ya que su techo era de construcción tradicional de teja y madera, razón por la que se construyo en bóveda y cúpula (posiblemente el decorador sea Miguel Huitle de Cholula, cuyo nombre aparece bajo el coro de la iglesia). El altar mayor esta compuesto por una pechina cuadrangular sobre la que descansa la escultura del sagrado Corazón de Jesus, con un gran esplendor a espaldas. La iglesia en su totalidad se decoro con laminilla de oro y en la base de la cúpula, se pueden observar imágenes al óleo de los papas Pio IX, Pio X, Pio XII y León XIII; además de ocho medallones con el rostro de Jesús y cuatro relacionados con la eucaristía.


Con techo de teja.

Podemos ver ya la cúpula años después.


El nombre del posible decorador.

Altar mayor.

Decoración con querubines y laminilla de oro.

Medallones afectados por la humedad.

Pinturas al oleo de los papas




La gran humedad esta destruyendo el decorado y pinturas.

La entrada y coro al fondo, podemos ver el trabajo de la humedad en las paredes.


Estas iglesias son nuestros grandes patrimonios, cada vez que paso por ellas me siento en la época en que fueron construidas, pero me doy cuenta del descuido en el que están (mucho mas que las que se encuentra en las comunidades como: Tochimpa, Contla o Huaxtla): la iglesia de la Asunción en su capilla del sagrario perdió los medallones que alguna vez lucio, se pintaron de blanco las cúpulas de las torres; en la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús se están perdiendo la excelentes pinturas y los decorados por la excesiva humedad en la que se encuentra. Necesitamos trabajos urgentes de rehabilitación, restauración y manejo de estos monumentos para que no solo los conozcamos en fotos.




Datos:


  • Diario de un cura de pueblo: y relación de los Señores Curas que han servido la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción de Tlatlauqui de Ramón Vargas López.
  • Historia de un Pueblo, Tlatlauhquitepec de Alejandro Mendoza.
  • Los Pueblos de la sierra de Bernardo García Martínez.



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