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Por falta de tiempo y por razones personales seguiré escribiendo en el blog de manera esporádica.

sábado, 14 de febrero de 2015

El Tláloc de Tlatlauquitepec




La ubicación del altepetl de Tlatlauquitepec, lugar donde se recolectaban los tributos del calpixcayotl que encabezaba, ha sido ubicado por muchas personas de la región y aun el mismo cronista fallecido de Tlatlauquitepec en la zona arqueológica de los cerritos o “Tetelictic” en Teteles de Ávila Castillo; hipótesis no muy probable y que el propio arqueólogo Gerardo Cepeda Cardenas termina por derrumbar con las exploraciones que realizo en la década de los años 70's del siglo pasado, en el atrio de la iglesia de la Asunción, encontrando según sus palabras “ [...] un basamento piramidal de taludes inclinados, los que por su inclinación y disposición nos hicieron inferir, que la pirámide principal debe haber tenido aproximadamente entre 60 y 70 metros por lado de base. Que estaba sólidamente construido, y que las piedras del talud estaban amarradas con cal y arena y descansaban sobre un núcleo de tepetate apisonado.” [1] También nos habla del monolito que actualmente se encuentra en el zócalo y en el cual nos centraremos en esta ocasión.

Lamina de la matricula de tributos referente al Calpixcayotl
de Tlatlauquitepec.


El descubrimiento del monolito:

Este monolito después de la conquista de Tlatlauquitepec y la posterior evangelización de la región, fue reutilizado como relleno o material para construcción en la iglesia, posiblemente igual que las piedras labradas con las que esta construido el convento. 

Piedra con la que esta construido el convento, diferente a la de las torres, bien careada
y posiblemente de origen en las construcciones prehispánicas.

Gerardo Cepeda Cardenas nos habla acerca del descubrimiento de la siguiente forma: “Cuando llegamos a Tlatlauqui, se acababa de recobrar, de un muro que había sido quitado de la sacristía de la iglesia, una pieza escultórica de la que se han encontrado otras similares en la región de los Tuxtlas.” [2]

Fotografía del monolito probablemente recién rescatado de la sacristía,
podemos ver como todos los detalles
eran más visibles, fotografía de Gilberto Aparicio Guerrero.
Imagen del libro, "Tlatlauquitepec provincia prehispanica del imperio azteca". 


Con todo lo anterior se me hace increíble como se dieron los trabajos de modificación del zócalo o plaza de armas en el años 2012, con maquinaria pesada (costaba ver como temblaban las casas), sin trabajo o siquiera supervisión arqueológica alguna; ¿que grandes descubrimientos se pudieron haber descubierto?, que ampliaran los que sabemos de Tlatlauquitepec.

Descripción: 

La escultura tiene forma de prisma rectangular acostado en uno de sus lados mas anchos, tiene en ambos lados tallados unos brazos y sus manos que sostienen lo que parecen ser navajas de pedernal o tecpatl; presenta también la talla del cuello a dos terceras partes del largo, que da paso a la cabeza.

Rasgos de Tláloc.

Lapida con las facciones de Tláloc, templo mayor, El universal. 

La cabeza tiene los rasgos comunes en “Tláloc”, dios de la lluvia y abundancia, siendo estos: "[...] una boca figurada por una banda de extremos vueltos hacia abajo (bigotera o labios), entre los cuales se acomoda una serie de colmillos figurados en varias maneras; [...]; más comúnmente, ojos representados por aros o por parte de aros (anteojeras); [...], la nariz formada por un relieve o una especie de torcimiento salomónico(nariz trensada, en este monolito ya no se distingue)." [3] Todo lo anterior lo podemos complementar con las cejas gruesas y un par de orejeras ya muy desgastadas.

Los colores nos ayudan a ver los rasgos de Tláloc ya desgastados por la lluvia.

Los colores nos muestran las facciones del rostro:
de morado las orejeras de gran tamaño, de azul los aros que forman los ojos,
 otro tipo de azul la bigotera y de rojo los colmillos
(del lado derecho la escultura esta más gastada que del izquierdo).
Los mismo rasgos del lado contrario.

Las navajas de pedernal posiblemente sean representaciones de los rayos como nos dice Ofélia Márquez Huitzil, “ Tláloc [...], es también el dueño de los rayos de fuego que acompañan a las tormentas, él y sus Tlaloques se representan portando estos elementos de fuego como cuchillos curvos de obsidiana con bordes de hileras de punta de pedernal, que hacen metáfora en su capacidad cortante, [...], o bien, porta un hacha roja con navajas de pedernal en la punta [...]. [4] 

Los elementos que forman sus rasgos, “ [...] se originaron a partir de dos serpientes enroscadas, que formaron los círculos de los ojos, cuyas fauces encontradas crearon la boca de Tláloc[...]. [5]

¿Quien es Tláloc?:

“Era la deidad de las lluvias fecundantes; con ellas regaba la tierra. También enviaba el granizo, los relámpagos, los rayos, y las tempestades del agua, así como el peligro que se corría de morir en los ríos, lagos y mar, o por causas relacionadas con el agua. [...] Es patrono del campo y la labranza, tanto como dueño de lo que en el se produce. 

Tláloc como agricultor con coa, códice Borgia, famsi.

Tláloc habita en el Tlálocan, un paraíso por el regido que se habita en las entrañas de la tierra, en medio de las montañas, y en el sur del inframundo. Su entrada se oculta entre las cuevas. A este lugar llegan quienes sufren una muerte relacionada con el agua, el frío y el rayo[...].” [6] 

Talóc se muestra asociado a un cerro del cual sale agua, códice Borbonico, Famsi.
Su culto estaba relacionado con los cerros, las nubes que se formaban en ellos y el agua que de ellos brota; de lo anterior digo, y son puras conjeturas mías, que probablemente estuvo relacionado locamente su culto al "tlatlauquitepetl" o "cerro cabezón", fuente de muchos manantiales y de la húmeda neblina.

Neblina y el cerro cabezón.

La posible interpretación del nombre Tláloc es, “pulque o licor de la tierra”, y se compone de: “tlalli”, tierra; y “octli”, pulque o licor.

El monolito en la actualidad:

Este monolito, único testigo que tenemos del antiguo altepetl de Tlatlauquitepec (se sumarían a el todas las piezas extraídas de la cueva de Olinteutli, de las cuales no sabemos su ubicación actual) se encuentra en mal estado, pues al estar más de 30 años a la intemperie y bajo nulo cuidado, se ha ido borrando su imagen, urge su resguardo en un lugar seguro pero accesible al publico.

Objetos encontrados en la cueva de Olinteutli, se supone en manos de
la preparatoria de Tlatlauquitepec, actualmente en paradero desconocido.
Monolito tumbado de su soporte por un automovilista, el 14 de noviembre
de 2011.







  1. Cepeda Cárdenas, Gerardo. Tlatlauquitepec provincia prehispánica del imperio azteca, Dpto. De Monumentos Prehispánicos, INAH. México, 1976. p 164.
  2. Ibíd, 165.
  3. Bonifaz Nuño, Rubén. Imagen de Tláloc, hipótesis iconográfica y textual. Coordinación de humanidades, Unam. México, 1996. p 17.
  4. Márquez Huitzil, Ofelia. Desdoblamiento de Tláloc, reflexiones sobre el repertorio iconografico de seler. Revista Tlaloc ¿que? # 1. Instituto de investigaciones estéticas, Unam. México, 2011. p 21.
  5. Olivier, Gilhem. Tláloc, el antiguo dios de la lluvia y de la tierra en el centro de México. Revista Arqueomex. Editorial raices. México, 2008. disponible aquí.
  6. Encinas Hernández, Ivon Cristina. Principales deidades del agua y sus festividades entre los mexica. Revista Tlaloc ¿que? # 1o. Instituto de investigaciones estéticas, Unam. México, 2013. p 25. 








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